Vivir con TOC Miedo de hacer daño

(Miedos constantes de podrías hacerte daño a ti mismo o a un ser querido)

Experimentando pensamientos violentos

¿Estás teniendo pensamientos no deseados repetitivos sobre la violencia? Si es así, no estás solo. De hecho, la mayoría de las personas admiten tener pensamientos no deseados violentos en algún punto de sus vidas, incluyendo pensamientos de hacerse daño a sí mismo y a sus seres queridos. Es totalmente natural que te cerebro cree asociaciones creativas con la violencia. A pesar de ser alarmante, es más fácil para algunas personas descartar sus pensamientos intrusivos que para otros.

Para personas con Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC), los pensamientos intrusivos causan una ansiedad debilitante. Cualquier intento de escaparse de o neutralizar los pensamientos puede fortalecerlos. Personas con este trastorno se darán cuenta bastante rápido que los pensamientos no solo se intensifican, sino que también parecen adaptarse rápidamente, siempre manteniéndose un paso por delante. Estos pensamientos presentan imágenes gráficas nuevas que resultan en miedo y ansiedad.

Puede que sientas que de repente perderás el control y le harás daño a un ser querido con un cuchillo, empujar a un desconocido hacia el tráfico o suicidarte. Tal vez hasta te preocuparías de haber actuado sobre tus pensamientos.

Racionalmente, sabes que nada de esto es cierto, pero tu ansiedad te dice lo contrario. Todas las alarmas suenan en tu cabeza y el resultado es que formas costumbres raras como el mantenerte lejos de los cuchillos u objetos afilados, constantemente confirmando que amas a tu compañero o el permanecer al fondo de la plataforma del tren.

Una persona con TOC no tiene una inclinación más alta de actuar sobre sus pensamientos que cualquier otra persona. Así que, te incitamos a que pares de buscar reafirmaciones que no eres capaz de hacer estas cosas. Si padeces TOC, tienes un trastorno de ansiedad severo que puede ser tratado. Empieza por informarte sobre el trastorno y tomar decisiones para vivir sanamente. Después, busca un psicólogo clínico en tu área que sea experto en TOC y la Terapia de Exposición y Prevención de Respuesta (EPR). Recuerda que ni tu, ni un profesional deben asignarle un significado a tus pensamientos: son completamente insignificantes.